Impensado, pero cierto. El primer ministro del Reino Unido, David Cameron (izquierda), que está de visita en los Estados Unidos, se despojó ayer por un momento de la famosa flema británica para comerse un hot dog (un pancho) en la calle, con el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, durante su primera visita oficial a esa ciudad. El hambre le ganó a la formalidad.